ISHAG, adiós


El 02/septiembre/2026 llegó el momento de decirnos adiós y casualmente el reloj se detuvo en la hora de partir hacia el bus. ¿Casualidad o causalidad?
Porque el compromiso de tres “Vacances en Pau” se cumplió y aunque sabemos que no es un plazo de obligado cumplimiento, también podría ser efectivo … todo depende …
Pero sí que nos gustaría hacer balance de lo esencial de estos tres VeP:
Un primer año, lógicamente de contacto y conocimiento, sentando las bases de unas costumbres, cultura, gastronomía y lenguaje diferentes.
Un segundo año de afianzamiento en nuestras relaciones.
Y un tercer año pleno de confianza y comprensión por ambas partes.
Durante todo este tiempo hemos intentado inculcarte, aún a sabiendas de que no son los que predominan en tu mundo, unos valores y referentes como si fueras nuestro auténtico hijo. Especialmente en el respeto hacia la diversidad que puede emanar de otras personas y la igualdad de la mujer con respecto al hombre, además de unas rutinas y aprendizaje escolar.
Y aunque sabemos que cuando subes al bus de regreso dejas de ser nuestro Ishag, para volver a ser el Ishag saharaui que debes ser, nosotros creemos que “siempre quedará algo” de lo que escuchaste y nos viste hacer que te servirá en tu futuro.
Por nuestra parte hemos vuelto a sentir durante tres años el deseo, la necesidad y el bienestar que produce entregarse a esta causa. Pero el tiempo pasa, y ya no tenemos la ilusión y fuerzas necesarias para continuar con esta empresa, además de que otros frentes reclaman nuestra dedicación.
Seguiremos prestando nuestro apoyo personal y económico a la asociación Al-Adala, entidad generadora de esta bendita locura y animamos a todo el mundo a embarcarse en el acogimiento de estos “kukus” que nos necesitan. Merece la pena.
Por último queremos remarcar la ilusión que nos produce la posibilidad de que salga adelante la ley de nacionalidad saharaui, que puede ser determinante y fundamental para el futuro del pueblo saharaui y tu futuro.
ISHAG, nuestro príncipe del desierto, por siempre en nuestro corazón.




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